El pastor Steve Lawson, un conocido líder del movimiento reformado y calvinista, fue destituido de su cargo pastoral en Trinity Bible Church en Dallas debido a una relación inapropiada con una mujer. Además, Lawson renunció a su posición en OnePassion Ministries y fue removido de sus roles en varias instituciones teológicas importantes, incluyendo el Master's Seminary y Grace Community Church?
La Biblia es clara al señalar que el pecado sexual tiene consecuencias devastadoras, tanto para el individuo como para la comunidad que lidera. En 1 Corintios 6:18, se nos insta a "huir de la inmoralidad sexual", subrayando que este tipo de pecado afecta de manera única el cuerpo y el alma. Cuando un líder espiritual cae en este tipo de pecado, el daño se extiende más allá de su vida personal: afecta a la iglesia, a la fe de los creyentes y, sobre todo, empaña el testimonio de Cristo.
La pureza sexual es un requisito esencial para los líderes porque su vida privada debe reflejar los principios que enseñan públicamente. Como dice Tito 1:7-8, los líderes deben ser "irreprensibles, no soberbios, no iracundos, no dados al vino, no violentos, no codiciosos de ganancias deshonestas; sino hospitalarios, amantes de lo bueno, sobrios, justos, santos, dueños de sí mismos". La falta de control en el área sexual es una señal de que algo fundamental está mal en la vida espiritual del líder.
Para evitar caer en el pecado sexual, los líderes deben adoptar estrategias proactivas. Una de las más reconocidas es la "Regla de Billy Graham", que implica evitar situaciones comprometedoras con el sexo opuesto. Este tipo de límites son una barrera protectora contra la tentación y una señal de respeto hacia el ministerio y las personas a quienes se lidera?.
Otra estrategia es mantener una fuerte rendición de cuentas. Los líderes deben rodearse de mentores y amigos espirituales que puedan hacerles preguntas difíciles y mantenerlos responsables de sus acciones. Estos sistemas de apoyo ayudan a identificar patrones de conducta que podrían llevar al pecado y proporcionan el estímulo necesario para vivir en santidad?.
Conocernos a nosotros mismos: la clave para la protección
Una de las formas más efectivas de evitar el pecado es el autoconocimiento. Reconocer nuestras debilidades y áreas de vulnerabilidad nos permite ser más cuidadosos y estratégicos en nuestra vida espiritual. Como enseña Proverbios 4:23, "sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida". Al conocer nuestras tendencias pecaminosas, podemos tomar medidas proactivas para evitar situaciones que nos expongan a la tentación.
Es fundamental que los líderes, y todos los creyentes, estén alertas a las tácticas del enemigo, tal como lo advierte 1 Pedro 5:8: "Su enemigo, el diablo, ronda como león rugiente, buscando a quién devorar". La vigilancia y la oración constante son herramientas poderosas para resistir las tentaciones y mantenernos firmes en la fe.
La caída de un líder espiritual como Steve Lawson es un recordatorio solemne de lo importante que es mantener la pureza sexual y vivir una vida de integridad. Las iglesias deben apoyar a sus líderes con oración, consejos sabios y sistemas de rendición de cuentas. Más allá de las barreras externas, el autoconocimiento y la búsqueda de santidad personal son esenciales para todos los creyentes, recordando siempre que el testimonio de Cristo está en juego.